Es una ciudad y municipio argentino del departamento Punilla, Provincia de Córdoba, a 109 km de la ciudad de Córdoba y a 725 km de Buenos Aires. Es muy conocida por estar ubicada al pie del cerro Uritorco.
Su nombre se refiere a la primera capilla fundada en la zona por la familia española Jaimes hace ya casi 500 años, según las actas oficiales se trataría de una capilla que luego recibiría el nombre de iglesia de San Antonio de Padua. Esta iglesia se ubica a pocos kilómetros al este con respecto al actual centro urbano de la ciudad -donde se encuentra la Plaza San Martín. La iglesia está situada en un monte o lomada a medio km de la original estación ferroviaria del Tren de las Sierras. Hasta la década de los años '70 el centro urbano de Capilla del Monte se distribuía en gran medida en torno a la estación ferroviaria (cuyo edificio original es el actual Centro de Información al Turista). Sin embargo algunos lugareños aseveran que la original capilla que dio el nombre a esta ciudad serrana es otra ubicada en una zona aún no urbanizada.
En Capilla del Monte existen varias publicaciones periódicas, una revista de cultura denominada Uritôrkidas y el diario El Capillense. Posee cinco radios de FM y una red social, Miradas al Uritorco, que la convierte en la primera localidad de Argentina en tener una red social propia. La localidad cuenta con tres colegios primarios públicos estatales, una escuela primaria cooperativa autogestionada por los padres de los alumnos denominada Escuela Olga Cossettini, dos colegios primarios privados, dos colegios estatales (provinciales) de estudios medios, un colegio de estudios medios privado, un instituto de estudios terciarios parauniversitario (Ciencias de la Comunicación, Idiomas, Ciencias Informáticas), una biblioteca pública (popular) con sala de internet. Un cine-teatro municipal, un estadio polideportivo, un club social y polideportivo, una academia municipal de tango y folclore; existe un pequeño museo histórico y un Museo de herramientas. Se dice que el músico Luis Alberto Spinetta compuso la canción Durazno Sangrando en este lugar, inspirado por varios mitos y leyendas zonales.
El Zapato: llamativa geoforma que resulta ser un monumento natural de roca semejante a un gigantesco zapato. El área de El Zapato es una semireserva natural (paseo privado con costo)
Desde los años 80, la zona se caracteriza por impulsar un novedoso turismo Ovni, en conjunción con cultores de la ERA DE ACUARIO.
Gruta de Lourdes: por la Ruta Provincial 17, luego de la Quebrada de Luna, camino a Ongamira.
Fuente: De Wikipedia, La enciclopedia libre.
Fotos: Martín Di Prinzio y Monica Lencina
Es una ciudad balnearia uruguaya del departamento de
Maldonado, sede del municipio homónimo, ubicada 98 kilómetros al este de la
capital y ciudad más poblada del Uruguay, Montevideo. Tiene una población fija
de 8 830 habitantes, aunque la población flotante es mucho mayor, especialmente
entre los meses de diciembre y marzo. Fue la primera ciudad balneario del país.
Recibe muchos visitantes argentinos y una cantidad creciente de brasileños y
europeos, aunque el turismo interno es el más importante.
La ciudad tiene su eje en la Rambla de los Argentinos, una
avenida costanera que toma su nombre de los clientes mayoritarios de los
hoteles del fundador de la ciudad, Francisco Piria. Con una economía centrada
en el turismo, la localidad tiene hoteles y casinos, una vida nocturna muy
activa en los meses de verano así como parques públicos, centros religiosos,
miradores, etc. Entre 1998 y 2003, se podía llegar al puerto de Piriápolis en
transbordador desde Buenos Aires.
La Capilla de San Antonio, en la cima del cerro homónimo
(uno de los tantos que rodean la ciudad como el Cerro del Toro), ofrece una
vista panorámica espectacular; se puede llegar a ella por carretera o por silla
aérea. Para viajeros más intrépidos ofrece la posibilidad de escalar el tercer
cerro más alto de la República, el Pan de Azúcar, en las cercanías de la ciudad
homónima, a unos 10 km fuera del balneario.
En las cercanías de Piriápolis se encuentran formaciones
rocosas sobre el mar, denominadas Punta Fría, Punta Colorada y Punta Negra, que
son excelentes pesqueros para todo el año. También hay playas de arenas blancas
como San Francisco y Playa Hermosa, que están a una distancia muy corta del
centro del balneario.
En Punta Fría existió un autódromo donde se disputaron
carreras de automovilismo. Desde el año 1994, el Gran Premio de Piriápolis se
corre en un circuito de carreras callejero sobre la rambla.
Earthdance es
una CONEXIÓN GLOBAL, un encuentro que se realiza alrededor del mundo el mismo
día y tiene como visión-misión abrirnos hacia la expansión de la paz a través
de la cultura, el arte, siendo un encuentro de seres con el claro propósito de "celebrar
en Armonía".
En córdoba es la 9 consecutiva Earthdance que se
realiza , una experiencia casi única en la Argentina que empezó siendo un
pequeña celebración y hoy es unos de los encuentros mas importante en su
genero. Earthdance /Córdoba comenzó en el año 2007 como una fiesta en la ciudad
que tenia una meditación por la paz sincronizada, como todas las earthdance en
el mundo. En el año 2009 Earthdance se consolido como un festival de tres días
en las sierras de cordoba, algunas ideas en earthdance se fueron dando muy de a
poco, para ser lo que es hoy: "como encuentro por la paz con una visión
ecológica que nos lleva a celebrar 3 días en la naturaleza, cuidando de ella a
través de practicas sustentable, incentivando la expresión y el equilibrio del
ser,para poder celebrar en armonía, y reflexionar sobre nuestra convivencia con
el planeta, por esto podemos decir que el festival EARTHDANCE en Argentina
tienen la visión de abrirnos "hacia una nueva forma de actuar, de ser y
estar en el mundo, haciendo uso de herramientas que sirven para anclar este
propósito como son: Música, danza, meditación, yoga, talleres, charlas
educativas, espectáculos, show en vivo, alimentación sana, y la convivencia
directa con la naturaleza.
Como dijimos EARTHDANCE se fue gestando muy
lentamente... ya para el 2009 ,se pudo organizar un crono-grama con actividades
y practicas que armonizan el ser, por que sentimos que "en medio de una
celebración uno esta mas abierto para recibir información, aprender y
conectarse con la sabiduría y la esencia del ser". También en el 2010
después de ver toda la basura que dejaba el encuentro nos dimos cuenta que:
"celebrar en armonía es cuidar el planeta", por eso en el festival
del 2011 se organizo un grupo de personas y un sistema dedicado al separado de
basura donde uno puede aprender preguntar e informarse. En el 2013 nos
conectamos con un equipo de permacultores y otro grupo interesados en el
reciclado,y con su ayuda tratamos de visionar un mejor encuentro, así de esta
manera pudimos platear un sistema de baños inteligentes que no contaminan napas
de agua como los baños convencionales ,atendido y coordinado por personas con
mucha experiencia en el tema y que ademas nos enseñan. La propuesta de una
alimentación sana-nutritiva y la visión de no ofrecer las marcas de alimentos y
bebidas que son las responsables de muchas enfermedades, contaminación y
consumo masivo fue algo que año a año se siguió desarrollando.
Para el 2015 Earthance se plantea poder mantener
lo logrado, a través de una mejor organización para que toda la información
pueda fluir, esta in-formación a trasmitir busca poner "una nueva forma
adentro de cada una de las personas que participa,de Earthdance", para que
podamos llevarnos estas ideas a nuestros hogares. Vengamos a Earthdance no con
la intención que vamos a cualquier fiesta o festival, vengamos ya consientes de
todo esto siendo ya parte del cambio.
¿Crees en los duendes?, ¿Alguna ves has visto uno? Posiblemente nunca lleguemos a saber si de verdad existen o no. Quizás en ellos resida la magia que los a popularizado alrededor del mundo por décadas. Pero ¿Qué son los duendes?. Según la creencia popular los duendes son criaturas mitológicas fantásticas de forma humanoide pero del tamaño de un niño pequeño que están presentes en el folclore de muchas culturas. La etimología de su nombre proviene de la expresión "duen de casa" o "dueño de casa", por el carácter entrometido de los duendes al "apoderarse" de los hogares y encantarlos, o bien del árabe "duar de la casa" ("que habita, habitante"). En algunos países la palabra duende define a un tipo de ser sobrenatural de la cultura popular equivalente al goblin de otros folclores europeos (del francés normando gobelin, nombre originado en el de un fantasma que se decía asoló el pueblo de Evreux en el siglo XII), de naturaleza maliciosa hacia los humanos. Aunque hay quienes afirman que su presencia es beneficiosa y su manifestación es un signo de prosperidad. Aquí en Argentina se han encontrado varios testimonios de lugareños que afirman a ver tenido un encuentro con estos seres. Puntalmente estos encuentro se dan en áreas rurales, bosques y zonas agrestes lejos del bullicio de las grandes urbes. Tal es el caso del Bolsón provincia de Rio Negro donde los encuentros con duendes son frecuentes. (ver video). ¿Usted que opina?.¿Alguna ves a visto un duende?. Déjeme sus comentarios.
Evento social, económico y cultural —establecido, temporal o ambulante, periódico o anual— que se lleva a cabo en una sede y que llega a abarcar generalmente un tema o propósito común. Puede tener por objetivo primordial la promoción de la cultura, alguna causa o estilo de vida, generalmente en una forma divertida y variada; más comúnmente el objetivo es la estimulación comercial, pues tiene la finalidad de lucro o de generar ganancias para las localidades anfitrionas, personas u organizaciones patrocinadoras, y participantes hospitalarios, a cambio de un tiempo grato que incluye diversión y entretenimiento, participación en juegos de azar y de destreza, alimentos, manjares y golosinas, objetos, o juguetes, etc., para los participantes visitantes y negociantes, ya sean estos menores o mayores de edad, dependiendo del evento, consignas, características, costumbres locales y leyes que rigen el lugar.
El goa trance o goa no es un subgénero musical derivado del trance, en realidad este nace en la india entre 1988 y 1990. Debe su nombre al estado indio de Goa, de donde surgió, siendo el estado con mayor establecimiento de hippies en los años 70 y 80.
El Goa trance es un género muy cercano al Psytrance. En la cultura popular, la distinción entre los dos géneros sigue siendo básicamente una cuestión de opinión (algunos los consideran sinónimos; otros creen que el Psytrance es más "metálico", mientras que el Goa trance es más "orgánico"). Existen también variantes mas suaves como el goa chill y otras mas progresivas.
La musica goa se caracteriza principalmente por tres aspectos: normalmente empieza con uno o pocos instrumentos a los que se van añadiendo otros progresivamente, suele ir aumentando la velocidad según progresa, puede cambiar drásticamente la melodía a mitad de un tema.
La musica goa tuvo un gran auge en Israel y en México, lugares donde todavía se celebran algunas de las concentraciones más importantes del mundo en cuanto a musica goa se refiere.
Fiestas de Goa Trance.
Fiesta de Goa Trance.En el estado de Goa, las fiestas de Goa trance pueden llevarse a cabo en lugares bastante inusuales, como por ejemplo en playas, en el desierto o en el medio de la jungla, aunque también es común que se realicen en clubes. Hoy en día, tienen que pagar el baksheesh a la policía local. Una vez que éste fue pagado, los participantes de la fiesta son libres de llevar charas (drogas cultivadas a mano en la región), sin que la policía los arreste.
Las fiestas cercanas a Año Nuevo tienden a ser caóticas, con cientos de personas viniendo de lugares como Mumbai (ex Bombay), Delhi, y el resto del mundo. Los viajeros, mendigos y fakires también se unen a las fiestas.
Las fiestas de Goa trance también tienen un carácter visual diferente. Se usa pintura fluorescente en la ropa y en las decoraciones. Los gráficos de estas decoraciones están usualmente relacionadas con cosas como extraterrestres, hinduismo, imágenes religiosas, hongos (y otras imágenes psicodélicas), shamanismo y tecnología. Urnas y otros ítems religiosos frente al DJ son también decoraciones comunes.
Bajo el lema "Energía a bajo costo" el equipo de arquitectos alemanes Sehmsdorf/Schimke ha creado en San Salvador de Jujuy una casa modelo autosuficiente.
El proyecto fue desarrollado para la Fundación EcoAndina, y prevé la construcción de un edificio autosustentable, que entre otras cosas, integra tecnologías low tech desarrolladas por la fundación, que servirá como centro de capacitación y demostración de los beneficios asociados a estas aplicaciones. Apoyado por la embajada de la República Federal de Alemania en Argentina y por Greenpeace de Alemania, incluye en una primera fase un edificio que será utilizado como taller y que fuera recientemente inaugurado por el embajador de Alemania, Günter Kniess y el Secretario del CoFeCyT, Sr. Hugo De Vido. La segunda fase del proyecto, que contempla la construcción del centro de capacitación empezó en el mes de junio de 2009.
La Fundación Ecoandina participa también de un programa de cooperación técnica desarrollado por los gobiernos de Argentina y Alemania (Programa de Expertos Integrados, CIM), lo que le ha permitido integrar a su equipo de trabajo especialistas alemanes para promover el fortalecimiento de capacidades locales y un provechoso intercambio de experiencias.
Descripción del Proyecto.
La Fundación EcoAndina trabaja en la región de la Puna, la cual contempla la meseta que se extiende desde el sur de Bolivia hasta el noroeste de la Argentina. Con una altura promedio de 3.300 metros sobre el nivel del mar, el clima de la Puna oscila entre semiárido y árido y las temperaturas anuales promedio varían entre los 2 y 10º en las regiones más altas. La Puna tiene un paisaje austero, con pocos recursos naturales y muy poca población.La mayoría de los hogares de la Puna están aislados de la red pública de abastecimiento de energía eléctrica, lo que asociado a la falta de combustibles naturales, reduce la provisión de recursos energéticos al empleo del gas propano que es suministrado en garrafas. Estas garrafas, típicamente de 15 kg, se venden a precios muy elevados, el cual llega a ser 13 veces más alto, por m3 que el del gas metano suministrado por la red pública de abastecimiento.
El trabajo de la fundación se concentra en ofrecer fuentes de energía alternativas a las garrafas de gas propano para los hogares alejados de las redes, sobre todo hogares humildes con pocos recursos. Para ello se han desarrollado tecnologías low tech como cocinas solares, calefactores solares, colectores de agua y aire caliente, que cuestan aproximadamente un tercio de los colectores disponibles en el mercado.
En un comienzo, estas aplicaciones fueron muy resistidas, principalmente por desconocimiento de los beneficios asociados como también por considerarse compleja sus instalaciones. A medida que las mismas fueron implementadas, las bondades de los sistemas fueron reconocidas y hoy gozan de gran aceptación y demanda.
Esta situación ha generado que las actuales capacidades de espacio y personal de la fundación, llegaran a un límite, y es por ello que se tomó la decisión de crear un centro solar en San Salvador de Jujuy. El centro solar comprende un edificio taller y un centro de capacitación para futuros propietarios y proyectistas. Una posible tercera etapa prevé la construcción de viviendas temporarias para becarios.
Fundación EcoAndina.
Su propuesta es el aprovechamiento de las riquezas naturales de la región de los Andes y el aseguramiento de una base de vida para la población local, manteniendo la identidad cultural e histórica. Fué constituida hace 17 años y desde entonces el grupo estudia la forma de introducir técnicas solares adaptadas y sistemas de agua potable en el marco del desarrollo rural de la región de la Puna Argentina.
Los arquitectos proyectistas son: Michael Sehmsdorf que se ha desempeñado durante ocho años como director de proyectos internacionales para el estudio Foster & Partners en Londres y actualmente está radicado en Buenos Aires y Max Schimke, de origen alemán–italiano, que después de varios años de actividad profesional en Roma, trabaja en Buenos Aires. Los colaboradores locales son el arq. Jorge Ramírez que es el director de obra y Carlos Rodríguez, el coordinador. Christoph Müller, ingeniero mecánico, está especializado en energía solar, se desempeñó durante 7 años como investigador en el Instituto Solar Jülich, incorporándose luego al Centro para Migración y Desarrollo internacional (CIM), actualmente es responsable de los desarrollos técnicos y de la coordinación general de proyectos de la fundación EcoAndina en San Salvador de Jujuy.
Es un barrio de la ciudad de San Francisco, California en Estados Unidos llamado así por la intersección de la calle Haight y la calle Ashbury, llamado The Haight o The Upper Haight.
Este distrito se hizo famoso por ser la zona principal del movimiento hippie de finales de la década de los 60's.
Daniel "Peluca" Domínguez se instaló en San Marcos Sierras a fines de los '70. Allí se formó la primera comunidad "del limón"; hoy es el nombre de una hostería del lugar. Puso en práctica la filosofía de paz y amor en los años de plomo. Tiene un museo Hippie -que cuenta con obras de artistas reconocidos- y con el que pretende rescatar algunos "conceptos morales olvidados".
De alguna manera, la obra simboliza el espíritu de un fragmento de una comunidad que en la actualidad convive en la diversidad.
Este lugar que atesora recuerdos de una época incomparable para quienes la vivieron, descansa en la recóndita población de San Marcos Sierras, departamento Cruz del Eje, al norte del Valle de Punilla.
Su mentor es Daniel Domínguez (alias Peluca), quien apenas nos ve empieza a desgranar agradables relatos referidos al fenómeno social hippie. Mientras se repasa la historia de esta comunidad, las paredes del sitio despiden arte: música, esculturas, pinturas y literatura adornan un ambiente pequeño pero dotado de una exquisita grandeza.
Siempre quiso mudarse al campo, una idea habitual en muchos jóvenes de aquella década dorada del movimiento. El momento para poner en práctica las teorías de convivir en comuna en años conflictivos para una Argentina sometida al poder de las armas.
“Es una época que me encantaría volver a vivirla. Ya soy un adulto y quizás no sea tan hippie como lo fui en la juventud, pero de alguna forma trato de ser consecuente con la base filosófica y con toda la idea que me motivó a venir a vivir al campo, a trabajar la tierra, a alimentarme con lo que podían producir mis manos, como hizo León Tolstoy, buscando de alguna manera aquella utopía”, cuenta.
Sostiene que el "hippismo" expresó una manera de vida diferente en una época atravesada por movimientos como el “Mayo Francés” en Europa, y la resistencia a la guerra de Vietnam en Estados Unidos. En cambio, en Argentina el movimiento comenzó a gestarse como reacción a las dictaduras militares, en especial la de Juan Carlos Onganía.
Según Daniel, en San Marcos Sierras fue donde se constituyó la primera comunidad rural del país, denominada "comunidad del limón" convertida actualmente en una hostería que lleva el mismo nombre. Partícipe y estudioso de este fenómeno, “Peluca” nos cuenta que hubo “hippies” hace 2400 años y que fueron representados por los cínicos en la antigua Grecia, siendo Diógenes uno de sus mayores exponentes.
La charla deriva hacia el sistema económico y social vigente. Le pregunto si rescata algo y dice: “Tomo del sistema lo que me es útil y lo que creo que no es nocivo. No creo en las estructuras políticas como están dadas ni tampoco en que la sociedad deba estar policialmente militarizada como está. También existen varios conceptos de moral que no comparto, pero dentro de lo que ampara el artículo 19 de la Constitución Nacional trato de vivir de la mejor manera posible”.
En el fondo del lugar donde se sitúa el museo, ya al aire libre, existe una infinidad de botellas de vidrio color verde. A su lado, una base de cimiento. La idea es pegar las 14 mil botellas reunidas por Domínguez, en doble fila y con el pico hacia al medio: “Pienso armar una nueva sala con un gran símbolo de la paz”, nos explica. La mayoría de los envases se encuentran cerrados y en su interior existen mensajes con deseos de paz redactados por los visitantes. Daniel nos invita a participar.
La propuesta consiste en sentarse y escuchar con atención lo que nos cuenta “Peluca”. La historia es muy rica y además la narración conlleva tonos irónicos y graciosos bien manejados por el anfitrión. Luego se puede observar una de las dos copias del primer disco de The Beatles: Introduction beatles de england number one bocan group” que fue editado en Estados Unidos seis meses antes del que todos conocen como el inicial “Por favor compláceme” o mal traducido en nuestro país por los censores de turno “Por favor yo” (la otra reproducción se encuentra en el Museo Lennon).
Además se puede apreciar carteles de la artista plástica Marta Minujin, una vieja y “castigada” guitarra que perteneció a José Alberto Iglesias, conocido como “Tanguito”, dos óleos que pertenecen a la artista plástica Marcia Schvartz, prendas de vestir, una amplia bibliografía, una obra denominada “la sonrisa de Gardel” de Liliana Maresca, artista fallecida en 1994, entre otros centenares de objetos.
Daniel nos expresa que utilizó esta excusa del museo hippie para revalorar algunos conceptos morales que se han olvidado; siente que la palabra “hippie” se ha desvirtuado con los años: “Por lo general se habla peyorativamente, se hace referencia a un inadaptado, una persona abandonada en su aspecto personal, que no se asea o que vive drogada. Cosas que si bien tienen que ver en alguna medida con lo real, hay algunos conceptos morales que motivaron a tantos jóvenes a tomar esta actitud que son dignos de rescatar. Por eso revaloro aquellas pautas olvidadas a través de mi relato para que la gente que viene se vaya con una idea más redonda de lo que aspiramos como forma de vida y hacia que cambio social apuntamos”.
“En la sociedad se ha incorporado esto ya desde los ´60 en referencia a la ecología, lo orgánico, la protección del medio ambiente, términos que fueron iniciativa de aquellos jóvenes revolucionarios, no desde la vía armada sino pacífica, una verdadera revolución, la que empieza por uno, como diría Mahatma Gandhi, no la que uno puede generar en los demás”, concluye.
Para los devotos de los productos naturales y de las prácticas saludables, una localidad cordobesa rescata el valor de la esencia de las cosas.
Comer sano, bañarse en aguas transparentes o cabalgar a la luz de la luna son algunas de las opciones que el pueblo de San Marcos Sierras ofrece a quienes lo visitan. “Descansar en serio, sólo lo hago aquí”, cuenta la tucumana Alejandra Paz, que veranea en las sierras cordobesas. Sucede que este pueblo fue declarado territorio no nuclear y de protección a la naturaleza. Así, se caracteriza por sus calles de tierra, ya que una ordenanza municipal prohíbe el asfalto, y la baja contaminación lumínica que permite observar, sin reflejos, las estrellas por la noche. “Este lugar es ideal para descansar. Te desenchufas en serio”, comenta Alejandra. “Lo mejor que tiene es que todo es muy natural y se respira un aire muy bohemio”, afirma la joven. “Aquí no se pueden vender alimentos transgénicos; toda la onda es naturista”, agrega.
Griselda Cortés, de la oficina de turismo de la Municipalidad, detalla las distintas actividades que un turista puede encontrar. “Se pueden hacer terapias alternativas como yoga o reiki. Además, se practica el turismo aventura y tenemos lugares que ofrecen turismo rural”, expresó. Alejandra destaca el agua del río Quilpo. “Es uno de los más bonitos que conozco. Las aguas son transparentes y se forman piletones naturales que están buenísimos”, describe la tucumana. El río Quilpo es uno de los pocos que quedan en el país sin contaminación, ya que en todo su recorrido no hay asentamientos urbanos. A una cuadra de la plaza se encuentra el río San Marcos, otra de las opciones elegidas por los veraneantes para refrescarse. Caminando por su orilla, el turista encuentra ejemplares de morteros que realizaron en las piedras los indios comechingones que habitaban el lugar. “Más adelante está la Quebrada, una pequeña cascada que cae a una pileta natural, y que posee un paisaje muy bello”, relató la turista tucumana. Cortés detalló las distintas actividades que pueden realizar quienes practican turismo aventura. “Hay trekking a través de ambientes naturales llanos para personas mayores. Los jóvenes y adultos pueden caminar por las serranías”, recomendó. “Los caminos y senderos son ideales para realizar recorridos a caballo o en bicicleta, además de excursiones especiales en 4x4”, añadió Alejandra.
Naturaleza y bohemia. San Marcos Sierras es conocida por los turistas como un pueblo hippie. Ellos prefieren llamarse bohemios. Sucede que los lugareños tienen un particular estilo de vida. La prohibición de venta de alimentos transgénicos se traduce en comidas elaboradas sin químicos. “La verdura es toda de huerta, por ejemplo. No se utilizan conservantes ni productos que los alteren”, afirma Cortés. En la plaza principal los distintos puestos van conformando hacia el atardecer una feria de artesanos. Durante la noche, la Municipalidad ofrece distintos espectáculos. “Nuestra agenda es de lunes a lunes”, sostuvo la funcionaria municipal. Otra atracción es el museo hippie, el único del país, donde se puede observar desde ropa, bibliografía, elementos musicales y fotos sobre el movimiento hippie.
¿Dónde hospedarse? Para llegar en auto desde Córdoba hay que tomar la ruta 38, hasta el kilómetro 112,5 y tomar por la izquierda un camino pavimentado de 12 kilómetros. Son sólo dos horas de paisaje serrano para llegar. En total son 145 kilómetros. San Marcos Sierras cuenta con una variada plaza hotelera. Las hosterías cuestan de $ 90 a $ 110 la habitación para una persona y de $ 120 a $ 160 para dos personas. Las cabañas para dos personas salen $ 150 y para cuatro o cinco personas $ 160. Acampar tiene un costo de $ 15 a 25 por persona cada noche.
Propuestas para tener en cuenta - El ómnibus a Córdoba desde Tucumán cuesta $ 96 y desde allí dos empresas tienen frecuencias diarias a San Marcos Sierra a un valor de $ 15, 50.
- Cabalgatas de luna llena. Una opción muy requerida son las cabalgatas que se realizan bajo la luna entre los bosques de quebracho colorado sobre las Sierras Comechingonas. Durante el recorrido se puede ver el dique de Cruz del Eje y el cerro Uritorco, entre otros. Al retornar se ofrece una abundante cena con comidas típicas, como pollo al disco y alfajores artesanales, y luego la sobremesa se hace al lado de un fogón, escuchando las guitarras de los músicos de la zona.
- Museo hippie. Se trata del único museo de dicha temática en el país. Se puede observar desde ropa hasta fotos y bibliografía sobre el movimiento hippie. Asimismo, se pueden adquirir trabajos artesanales hechos de caña y de madera. El museo está ubicado en el barrio La Banda, pasando el río San Marcos, a dos kilómetros del pueblo.
- Feria de artesanos. Es una de las ferias más visitadas de Córdoba. Más de 80 puestos en temporada alta muestran los talentos locales. Allí, se pueden conseguir trabajos en madera, vidrio, cerámica, papel reciclado, cuero, saumerios, elementos de metal, dulces caseros, arropes y miel, entre varios más. La Feria está ubicada al lado de la iglesia del Pueblo, al frente de la Plaza.
- Festival de la miel. El 30 y 31 de enero se realizará el Festival de la Miel, con la actuación de Peteco Carabajal .
Tiene construcciones de barro y sus habitantes cultivan lo que consumen; la mayoría son jóvenes y se guían por el calendario maya. La ciudad de Buenos Aires esconde una aldea. Sí: una aldea de verdad, con personas y construcciones rudimentarias; huertas, ritos y todo eso. Un extraño rincón de la ciudad que permanece fuera del sistema y donde el tiempo no tiene tiempo. O, por lo menos, eso es lo que desearían quienes lo habitan y construyen.
Velatropa comenzó a levantarse hace dos años en los cimientos de lo que iba a ser el pabellón cinco de la Ciudad Universitaria, frente al estadio de River Plate. El espacio, abandonado desde hace décadas, pertenece a la Universidad de Buenos Aires (UBA), que tolera su presencia, y en algún momento hubo en las proximidades otro tipo de asentamientos, como la controvertida "villa rosa", que ya no está.
Oculta entre los árboles, la vegetación y el hormigón, la curiosa ecoaldea es un secreto para la mayoría de los porteños, pero bastante difundido entre los estudiantes y las autoridades universitarias. "Sí, claro, los pibes de la aldea están por allá", indicó el encargado de la playa de estacionamiento del complejo universitario.
Un sendero por detrás de los pabellones paralelo a la orilla del río lleva hasta una especie de portal del que cuelgan unas cintas de tela y un cartel que dice: "Bienvenidos a la ecoaldea Velatropa". El camino sigue hacia las entrañas de un espacio en constante construcción. Allí surge de la nada un "refugio de invierno" que conjuga salón, mesas, sillones y sillas, un espacio de estudio, una cocina de barro y el guardabicicletas comunitario. Cuentan, también, con un panel solar para proveerse de luz y una canilla de agua corriente cedida por la UBA.
Puede parecer increíble, pero el proyecto gestado al calor de algunos estudiantes creció al punto de que los velatropenses ya son alrededor de un centenar. Los fines de semana cocinan comidas naturales que comparten entre todos y, al caer el sol, plantan un árbol frutal (hay cerezos, paltas y ciruelos). Esos retoños pugnan por crecer en una tierra generada a partir de los rellenos sobre el río.
La mayoría de los velatropenses, de entre 20 y 30 años, no vive allí y trashuman entre sus casas céntricas y esta especie de vergel ultraecológico donde no está permitido fumar -hay un sector especial para hacerlo- ni beber alcohol. Las construcciones están proyectadas a partir de barro y materiales totalmente reciclados -botellas, maderas, plásticos-, con diseños libres con aires gaudianos o modelos físicos. También hay carpas. Y un sistema informal de riego para la huerta. Los aldeanos se llaman entre sí "hermanos", se guían por el calendario maya y viven según las directrices de la "permacultura".
Velatropa no sería tan rara si no fuera porque está enclavada en plena ciudad. En la Argentina existen otras ecoaldeas, como Gaia, en la localidad bonaerense de Navarro, o Jardín Paz Mundial, en Epuyén. Pero aquí el contexto es bien distinto. Mientras los velatropenses meditan en círculo, un avión pasa a muy baja altura y ruge sobre sus cabezas antes de aterrizar en el Aeroparque. El ruido del tránsito de la avenida Leopoldo Lugones trastoca, por momentos, el silencio natural que anhelan los aldeanos.
Pero a Flor, una de las velatropenses, no parece importarle. "Esto es de todos, no es nuestro... Queremos enseñar que se puede vivir de otra manera con respeto a la tierra, en paz y en armonía con la naturaleza", dice esta estudiante de física con un nivel de argumentación contundente. "Mi familia dice que soy otra persona desde que estoy acá y están recontentos, porque antes de encontrar este lugar alquilaba un departamento con amigas, trabajaba de camarera y ni siquiera había terminado el secundario. Acá encontré un sentido a mi existencia", agregó.
En realidad, los velatropenses no quisieron participar de esta nota, al señalar que no están "preparados" para enfrentar a la prensa. Es que quizá resulte muy sencillo encontrar la aldea, pero, en cambio, no es tan fácil conocer a los "aldeanos" un poco más allá de lo que consideran su "obra".
Consejos Velatropa, aunque parezca a primera vista libertaria, está regida por una organización compuesta por dos consejos que toman las decisiones en reuniones programáticas que se realizan dos veces por semana. Incluso tienen un blog (aldeavelatropa.blogspot.com) donde difunden sus técnicas de producción, reciclado y construcción.
La idea es que quien desee participar de la iniciativa realice tareas concretas. "No podés caer con una carpa y quedarte sin hacer nada", susurra uno de ellos con el ceño bastante serio. "Es un nodo ecológico de desarrollo sustentable, interdisciplinario y autogestionado por estudiantes de la UBA", puede leerse en un folleto sobre la mesa del refugio. Y sigue: "Nuestro proyecto a futuro es, en combinación con las autoridades de la UBA, poder reciclar toda la basura de la Ciudad Universitaria".
A estas alturas, la pregunta se plantea sola: ¿y de qué viven? Ellos aclaran que tienen un nivel de gasto casi nulo. No parece extraño a simple vista, aunque también cocinan empanadas que venden entre los alumnos de la Ciudad Universitaria, donde ya son un clásico. Todos son vegetarianos y buena parte de los productos que consumen son el fruto de las huertas diseñadas sobre terrenos formados con escombros de hormigón.
El secreto no puede mantenerse para siempre. En Velatropa lo saben, y aunque los perturba, confían en seguir adelante, reciclándose.
Una ecoaldea es una comunidad intencional cuya intención es ser social, ecológica y económicamente sostenible.
Su desarrollo se basa en un respeto por la naturaleza, en el uso de energías renovables, la sustentabilidad tanto alimenticia como económica, el reciclaje y el uso de materiales de construcción ecológicos.
Robert Gilman, uno de los principales promotores e impulsores de las ecoaldeas a nivel internacional, define lo que es una ecoaldea:
"Una ecoaldea es un asentamiento humano, concebido a escala humana, que incluye todos los aspectos importantes para la vida, integrándolos respetuosamente en el entorno natural, que apoya formas saludables de desarrollo y que pueda persistir indefinidamente."
Bases de una Ecoaldea: 1. Escala humana: todo el mundo se conoce y se comunica con los demás, participando de la dirección y evolución de la comunidad. El tamaño de estas comunidades auto-organizadas en ecoaldeas no debería sobrepasar los 500 habitantes.
2. Completa funcionalidad vital: estudios, trabajo, ocio, necesidades diarias, todo queda cubierto dentro de la ecoaldea. Esto no significa un aislamiento del exterior de la vida organizada tradicional urbana; la ecoaldea se relaciona con el exterior en términos de elementos que sobrepasan las características de una ecoladea, como en el transporte a largas distancias o el uso de hospitales; el ideal es una sociedad distribuida formada por ecoaldeas.
3. Integración con la naturaleza: en definitiva se trata de una vida sostenible, que respeta y cuida el entorno, que practica una actividad agrícola tradicional, que utiliza construcciones bioclimáticas, recicla residuos, aprovecha las energías renovables, etc.
La Ciudad y Condado de San Francisco (en inglés: City and County of San Francisco) es la cuarta ciudad más poblada del Estado de California y la 13.ª de Estados Unidos, con una población estimada a fecha de 2008 de 808.976 habitantes. Cuenta con la segunda densidad de población más alta del país, tras Nueva York. Es el centro cultural, financiero y de transportes del Área de la Bahía de San Francisco, una aglomeración metropolitana con más de siete millones de habitantes. Se encuentra en la península de San Francisco, con el océano Pacífico al oeste, la bahía homónima al este y la entrada de la bahía al norte, por lo que solamente cuenta con una conexión con tierra firme por su extremo sur.
En 1776, los españoles establecieron un fuerte en el Golden Gate y una misión nombrada en honor a Francisco de Asís. La Fiebre del oro de California en 1848 impulsó a la ciudad a un período de rápido crecimiento, convirtiéndose en la ciudad más grande en la costa oeste de la época. Después de haber sido devastada por el terremoto e incendio de 1906, San Francisco fue rápidamente reconstruida, siendo sede de la Exposición Internacional de Panamá y el Pacífico nueve años más tarde. Durante la Segunda Guerra Mundial, San Francisco fue el punto desde donde se enviaron muchos soldados a la Guerra del Pacífico. Después de la contienda, el regreso de los militares, la inmigración masiva, la liberalización de las actitudes y otros factores dieron lugar al conocido como Verano del Amor y los movimientos en favor de los derechos homosexuales, consolidando a San Francisco como un bastión liberal en los Estados Unidos.
Es famosa por el puente Golden Gate, el edificio Pirámide Transamérica, los tranvías que recorren sus empinadas calles y por su barrio chino, popularmente llamado Chinatown. En las cercanías de San Francisco se encuentra Silicon Valley, gran centro de investigaciones en tecnología y cibernética.
La ciudad incluye varias islas en la bahía (la más famosa es Alcatraz), como así también las islas Farallon, situadas a 27 millas de la costa en el Océano Pacífico. La ciudad se comunica con el resto del país y del mundo por medio del Aeropuerto Internacional de San Francisco.
En 1969 llegaron a El Bolsón los primeros “hippies”, inspirados por los originales hippies que pelearon contra la guerra de Vietnam en EEUU y quienes por primera vez presentaron al mundo una visión alternativa de la vida social en contra del sistema establecido, perspectiva quizás adelantada para el nivel de conciencia mundial y el de ellos mismos. En El Bolsón, se trató de un grupo de personas que deseaba practicar la convivencia con la naturaleza planteándolo como un rechazo a la progresiva industrialización, guerras y capitalismo extremo que se observaba en el mundo y se observa hoy. Paradójicamente, los primeros hippies de El Bolsón, pertenecían casi en su totalidad al staff de la Opera "Hair" cuya versión se puso en escena exitosamente en Buenos Aires y algunos lugares sudamericanos. Un espectáculo comercial que venia de países guerreros y generó consumismo.
Evocando aquellas épocas: Argentina, mayo, 1971. En el sillón presidencial estaba sentado el general Agustín Lanusse. Las comisarías incluían servicio de coiffeur. En el Teatro Argentino, propiedad de Alejandro Romay, un público cincuentañero llevaba prismáticos para ver los desnudos de Hair. Un musical espejo del movimiento hippie en el que, entre otras cosas, se condenaba a la sociedad de consumo, mientras sus productores facturaban millones de dólares en las 45 ciudades del mundo donde se representaba. ¿Por qué el Bolsón? El Bolsón, paraíso natural, representó para estos viajeros la energía que los motivaba. Llenos de entusiasmo y con sentimientos puros, descubrieron cada mañana los rayos del sol que coronan las montañas, los bosques, los senderos, los lagos y los ríos.
Intentaron establecer una comunidad con mucho empeño. Según el escritor local Matamala: “La idea original que los movía era la convivencia en grupo y llevar adelante el amor a la naturaleza, la comunidad de intereses y volver a la tierra, el autoabastecimiento y la paz interior”
Al principio, se asentaron en las cercanías del “Puente del Cementerio” alquilando un espacio en la chacra de Chatruk.
La fusión entre el “hippie” y el nativo: El movimiento pseudo hippie en El Bolson causo ciertos efectos:
Los paisanos, primero pobladores de El Bolson, se “ajiparon” y los hippies se “apaisanaron”
Era común ver a un gaucho con collares coloridos y el pelo muy largo. O a un Hippie con un poncho de gaucho, botas de campo y sombrero. Un dicho muy popular de los criollos por aquel tiempo era: “Se me ajipó el hijo”
El Bolson estaba compuesto por inmigrantes europeos, árabes, chilenos y extranjeros mapuches que intentaban establecerse. Los que se “engancharon” con la moda hippie fueron mas que nada los descendientes de españoles, chilenos y mapuches.
Estos fueron los primeros hippies de El Bolson, y los más auténticos. Vivieron en El Bolson por 7 años y luego se marcharon para no regresar.
Por supuesto que mas tarde llegaron otros que no eran tan hippies.
Según el escritor Matamala: “concluyeron haciéndose protagonistas de un Bolsón que los alberga y marcan un perfil del turismo, la ecología y la artesanía regional...”
No obstante, las modernas encuestas realizadas sitúan a los pseudos pseudos (2 o tres veces) hippies actuales, muy lejos de marcar “un perfil turístico o ecológico”, no a si el de las artesanías.
Las encuestas revelaron que el turismo en general acude a El Bolson por su belleza natural, montañas, bosques, lagos y ríos. Por el aire puro y la paz. La realidad deja ver que la única publicidad que aportaron los “hippies” para El Bolson fue la relación de nuestra ciudad con las drogas. Asunto que por suerte ha quedado en el pasado.
"Personajes" A partir del año 76 arribaron a El Bolsón ciertos personajes que se decían o mostraban como hippies pero que poseían un adoctrinamiento político de izquierda, y huían de Capital Federal debido al proceso militar. Estas personas bastardearon la legítima esencia de los primeros, porque el movimiento social que proponían distaba años luz de lo que representaron los hippies. Actualmente, solo queda un pálido reflejo de los primeros hippies de El Bolsón, sin embargo, constituido por excelentes artistas, artesanos y productores. Estos se reúnen en la Feria Regional de El Bolsón.
Dar una vuelta por la Feria Regional de El Bolsón es como retroceder a los 70´s. Un mini Woodstock pero con influencias, gauchescas y mapuches.
Algunos hippies capitalistas: Tras su aspecto de hippies, muchos artesanos se han transformado en verdaderos productores capitalistas, con productos de elaboración en fábrica comercializados fuera de la localidad.
Otros feriantes mantienen vivo el espíritu de los 70. Se visten como los antiguos hippies de El Bolsón, y mantienen filosofías de vida muy influidas por el movimiento original. Después de todo, aunque haya terminado la guerra de Vietnam, la mentalidad hippie siempre tendrá razones para subsistir, y para proponer nuevas perspectivas ante los grandes acontecimientos mundiales, en el caso de la Feria Regional de El Bolsón, desde lo artístico.