Las casas ecológicas tienen en cuenta la orientación de la construcción, el terreno y la naturaleza que lo circunda y deben ser autosuficientes. Las casas ecológicas, son una moda en los países avanzados, y ayuda en la conservación del medio ambiente.
Cuando se sueña con la casa ideal todos pensamos en un lugar bello y agradable, luminoso, caliente en invierno y fresco en verano, fácil de calentar y mantener, de aire limpio, que no ensucie el entorno, capaz de producir la energía que consume. Una casa idílica que podría estar inspirada en una novela de ciencia ficción, pero se trata de una realidad tan asequible como cualquier edificio convencional: las casas ecológicas.
Las casas bioclimáticas: son aquellas que logran condiciones óptimas de habitabilidad con el mínimo consumo energético. Una vivienda diseñada inteligentemente, sana y autorregulada -idealmente autosuficiente-, donde la energía precisa para calentar el agua o las habitaciones procede en su mayor parte, si no toda, de fuentes naturales gratuitas. Donde se almacena la lluvia y el consumo de agua se reduce al reutilizarla y no desperdiciarla; construida con materiales no tóxicos, evitando zonas geopatógenas... Una vivienda cómoda y bella, armónica con el entorno vivo y, por consiguiente, con los humanos que la disfrutan.
Se trata de construir con espíritu práctico, diseñando casas ecológicas que tengan un mantenimiento barato, como las de antaño, cuando el derroche energético y la dependencia de fuentes no locales de energía (electricidad, gas, carbón o leña en exceso) eran impensables. E incorporando, a la vez, materiales y técnicas modernas que faciliten el ahorro y proporcionen comodidades. Así nos lo cuenta Iñaki Urquía, uno de los escasos y más conocidos arquitectos bioclimáticos españoles, que cuenta con un bagaje de 30 edificios ecológicos -públicos y privados- realizados en nuestro país. Una tierra asegura que disfruta de unas condiciones bioclimáticas inmejorables, "aunque aún no nos hayamos dado cuenta".
Paradójicamente, en países como Irlanda o Alemania (de climas más fríos) se potencia desde hace al menos tres décadas la bioconstrucción. En nuestro país asistimos al desinterés de las universidades por este tema, aunque el tirón europeo está favoreciendo que se empiecen a estimular proyectos desde las instituciones.
Armonización de la casa con los cinco elementos.
Tierra: directamente relacionado con los materiales de construcción. Se recomienda que sean lo más naturales posible y de la zona -más baratos y fáciles de conseguir-, pudiéndose apoyar en los materiales de albañilería tradicional y reciclados.
Ahorro consciente del agua: sistemas de depuración y aprovechamiento de las aguas (letrinas secas (la mitad del consumo familiar de agua se lo lleva tirar de la cadena), recogida de agua de lluvia, etc.) Es importante mantener el aire sano y puro, evitando materiales tóxicos en la construcción y mobiliario.
El fuego es el calor y también l a luz: calefacción solar pasiva: orientación de la casa al sur en combinación con ventanales de doble acristalamiento. La calefacción activa la proporcionaría la cocina de leña y/o una chimenea. El agua caliente se generaría con un sistema de placas. También se puede usar el sol para cocinar en las asequibles cocinas solares. Células fotovoltaicas, aerogeneradores, turbinas si hay un salto de agua son posibilidades, según la zona, a considerar para autogenerar la electricidad precisa para electrodomésticos o incluso pequeños talleres.
Fuente: http://www.enbuenasmanos.com/
Atención: Abran sus mentes, las puertas de la percepción reciben a su clientela.;-)
domingo, 3 de enero de 2010
Casas ecológicas.
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1 comentario:
wow!!! seria maginifico lograr una mayoria de estas casas....
un beso
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