jueves, 23 de julio de 2009

¡¡Lo difícil de vivir en las calles!!

El frío extremo hizo visible a más gente que hizo de las calles de rosario su hogar.
Se trata de una población joven, de entre 17 y 25 años, que llega desde barrios periféricos o de otras localidades a la zona céntrica. Venden artesanías, hacen malabares, cuidan autos o piden monedas y duermen en la vía pública. Este grupo joven se sumó a los históricos sin techo que este miércoles a la noche pasaron de 75 a 150

El frío desnuda la pobreza extrema. A esta altura del año, temperaturas bajo cero de por medio, los rosarinos se confrontan en carne viva con una realidad, de la que en otros momentos sólo perciben el esqueleto: los sin techo. La presencia de los que hicieron de la calle su hogar, se pone de manifiesto en el invierno como en ninguna otra estación. En Rosario 75 personas viven en la calle desde hace años, según el relevamiento del Programa de Asistencia de Intervención Directa (Paid) de Promoción Social. Pero a veces, el problema que asoma histórico, se agudiza mucho más. El número de sin techo se disparó en el último tiempo y se detectó una suba que reveló otra arista del fenómeno: la existencia de una población nueva que buscó refugio en las veredas. "Se trata de jóvenes y chicos, de entre 17 y 25 años y a veces más chicos, que llegan desde los barrios o de otras regiones a la zona central de la ciudad y no vuelven a su casa para quedarse en busca de alguna alternativa", relató Fernando Asegurado, secretario de Promoción Social a Rosario3.com.

El trabajo callejero, hacer una changa, la venta ambulante, cuidar un auto, limpiar los vidrios o hacer malabares en un semáforo o simplemente pedir monedas, fueron la carnada que atrajo a los más jóvenes al centro de la ciudad. Desde el norte de la provincia (Vera, Reconquista, Rafaela), desde localidades más cercanas (San Lorenzo, Capitán Bermúdez, Villa Gobernador Gálvez), o aún desde San Nicolás y Buenos Aires, empezaron a llegar desde hace meses a la ciudad de Rosario. Incluso, muchos migran desde los barrios más periféricos para anidar en el casco céntrico y perder el pedazo de territorio que conquistaron.

"Llegan a Rosario porque es una ciduad donde piensan que se puede vivir y donde hay más oportunidades. Viven un tiempo, pero después pierden lo que tenían o no alcanzan lo que esperaban y terminan en la calle", expresó Asegurado mientras atendía a un grupo de 10 jóvenes de distintos puntos de la provincia que habían pasado la noche a la intemperie en la puerta de la Municipalidad. "A veces llegan para vender artesanías en una feria y deciden quedarse. Es una población nueva y sobre todo joven que se suma a la histórica que vive en la calle. En algunos casos, se trata de chicos que son de barrios alejados pero que se dedican a juntar unas monedas en el centro de Rosario y eligen no volver para preservar su "esquina" y su "parada", dijo con preocupación.

Si bien, desde la Secretaría de Promoción Social reconocen este fenómeno no se arriesgan a dar cifras redondas del problema. Aunque tampoco es difícil llegar a un número aproximado de una cuestión que es más dura que cualquier cuantificación. En el operativo realizado este miércoles a la noche para asistir a las 75 personas que viven de manera crónica en la calle, se terminó brindando frazadas, comida caliente, ropa de abrigo y colchones a un total de 150.

La mayoría son adultos mayores, de tercera edad, familias y esta población juvenil nueva que está en aumento y podría alcanzar a unas 50 personas. "Para cada una de las poblaciones tenemos lugares diferenciados para brindar refugio. Para los mayores, para las mujeres solas con niños, para los jóvenes y posibilidad de subsidiar la pensión por un tiempo prudencial de alguna familia y tenemos convenios con instituciones y ONG que trabajan con personas en situación de calle", expresó Asegurado, quien reconoció que pese a que el abanico de propuestas es amplio a veces no se dá abasto.

El frío colapsó los refugios.

Con las bajas temperaturas de esta madrugada los albergues de la ciudad quedaron colmados. En contacto con Radio 2, Elizábeth Báez , coordinadora del refugio Sol de Noche aseguró que el lugar quedó desbordado este miércoles. "Hubo gente que durmió sentada. Tenemos capacidad para 25 personas y había 35. La gente tuvo que compartir colchones pero por suerte la comida alcanzó para todos", contó.

Al mismo tiempo personal de Promoción Social en conjunto con Defensa Civil y la Guardia Urbana Municipal llevaron a cabo un operativo para asistir a los que viven en la calle. "Fue similar a la tarea realizada hace unas semanas atrás. Si bien, tenemos operadores de calle los 365 días del año, redoblamos las acciones. Y armamos un operativo por los circuitos para reforzar lo que ya conocemos", indicó.

Esta noche se repite la acción y como ayer participarán los ex combatientes para acercar alguna comida caliente (sopa o guiso de arroz).

Fuente: www.Rosario3.com

1 comentario:

Narrador de Historias dijo...

Los pibes del refugio Sol de Noche hacen un laburo impresionante. por este intermedio quiero felicitarlos.